¿Vamos para atrás?

Semana tras semana el país muestra un grado de imbecibilidad respecto a la pandemia que hace preocupar y nuevamente pone en alerta al sector sanitario. En varias partes del mundo ocurrió la famosa segunda ola en relación a los contagios del Covid-19 y parece que acá le abren los brazos para que se desate. Por Lucas Monza.

[Por Lucas Monza]. Parece un tema de nunca acabar, pero otra vez me tengo que referir a lo mismo. Ahora no es solo Rosario, sino en las playas más importantes del país donde sale a la luz el grado de imbecibilidad de la gente que parece que no le importa la pandemia. Una vez más vuelvo a repetir que está perfecto que la gente disfrute, que aproveche el verano, la playa y demás. Pero cuando no respetan ni una solo protocolo, ahí está el problema.

Fiestas clandestinas, amontonamientos en la playa, nula presencia de barbijos y gente compartiendo de la misma jarra de bebidas alcohólicas son algunas de las cosas que se resaltan dentro de las “graves”, en relación a los cuidados que hay que tener para evitar la propagación del virus.

Y parece que a mucha gente no le importa ni su propia familia, que ni cuida a los suyos, que no les importa sus abuelos, sus padres, incluso no les importa su propia vida. Creen que no les puede tocar, o ni siquiera les interesa que por su culpa alguien la pueda pasar mal. Menos les debe atañer el incansable trabajo del personal de salud, que pese a comenzar a vacunarse, dejan el alma y el cuerpo para combatir este virus.

Sin dudas que todos nos juntamos con amigos y familiares, todos incumplimos algún protocolo en todo este tiempo, pero lo importante es tener la conciencia tranquila de haberlo hecho con los mayores cuidados posibles, sabiendo lo que uno hacía y que claramente el encierro tanto tiempo dio pie a que de a poco intentemos hacer vida normal, pero esto pasa por otro lado.

Soy reiterativo con este tema, pero aquellos que se sentirán identificados con este tema son los primeros que luego se quejan si los gobernantes deciden encerrarnos. Que también está mal y claramente quedó evidenciado de que no es la manera de luchar contra el coronavirus, o por lo menos no resultó. “Tal vez los jóvenes no sean los que más padecen la enfermedad a la hora de enfermarse, pero son personas necesarias para contagiar a adultos mayores que definitivamente, cuando se contagian la suelen pasar muy mal”, dijo Alberto Fernández, a fin de hacernos entender a nosotros, los jóvenes, que estamos haciendo las cosas mal.

También el presidente recalcó que es “responsabilidad social de todos y de todas para que entendamos que el problema persiste, se mantiene, que nadie está exento de contagiarse y que debemos guardar todas las normas de protocolo necesarias para que no se expanda la enfermedad del modo que lamentablemente estamos viendo que se expande”

Y también alertó: “El riesgo de que todo vuelva a paralizarse existe y nadie quiere en la Argentina que eso pase”. Entonces, ¿seguimos haciendo las cosas mal?, ¿tomamos conciencia o nos seguimos cagando en todo? Repito, disfruten, no se queden encerrados, pero hagan las cosas bien, respeten los protocolos, piensen antes de hacer las cosas. O ¿Vamos para atrás?

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