Mientras el ministro y el intendente juegan a las peleítas, las balas siguen apoderándose de Rosario

Rosario vive una realidad donde en medio de tiroteos en cualquier zona de la ciudad, bandas narcos disputándose territorios y robos violentos, los que están encargados de garantizar y de repartir la seguridad, se pelean por redes sociales y suben fotos de los lugares turísticos de la ciudad llenos de gente para maquillar la realidad de los barrios. La premisa parece clara, proteger el centro y los barrios aledaños que se arreglen.

[Por: Lautaro Quagliaro] La bala y la sangre volvieron a ser protagonistas en Rosario, cuando este sábado se dieron dos hechos increíbles pero cotidianos en dos zonas distintas de la ciudad , uno en pleno barrio pichincha a una cuadra de Bv.Oroño y otro en la zona norte de la ciudad, en una estación de servicio en Baigorria y Camino de los granaderos. Ambos hechos tuvieron las mismas características; balazos, sangre y siempre la gente en el medio.

En la estación de servicio ubicada en la zona norte de la ciudad, balearon a Ariel González Zeballos, un abogado de 52 años, que estaba a bordo de su Mercedes Benz donde recibió 6 balazos en el abdomen y en las piernas, desde una moto. Mientras tanto, pocas horas después, en una de las zonas gastronómicas más importantes de la ciudad en Alvear y Catamarca dispararon contra un restaurante donde había gente comiendo en la puerta. Lo que se dijo era que esos balazos iban destinados a un joven de 18 años que terminó con una herida de bala en una de sus piernas, aunque los comensales del restaurant no dudaron en esconderse dentro del local y de arrojarse cuerpo a tierra apenas la ráfaga de balas rompió el clima distendido de la noche rosarina.

Mientras tanto, durante el fin de semana llegaron a Rosario 300 efectivos federales para reforzar la seguridad en la ciudad. Al respecto, Eduardo Villalba (secretario de Seguridad y Política Criminal del Ministerio de Seguridad de la Nación) aseguró que por pedido del gobernador estarán destinados al trabajo de calle en la zona centro, “El problema en Santa Fe no se va a solucionar solo con más o menos gendarmes”. “Su función es trabajar en el sector céntrico de la ciudad, en donde se ha incrementado el delito. Así que por pedido del gobernador Perotti nosotros vamos a prestar una colaboración con las fuerzas federales, mas allá de lo que veníamos haciendo”.

Lo que dice Eduardo villalba es solo un resumen de lo que ha sido la acción de los diferentes gobiernos en política de seguridad para Rosario en los últimos tiempos, cuidar las zonas turísticas, tampoco con mucha efectividad, y descuidar los barrios donde las bandas se pelean el territorio y los ladrones andan sin cuidado. Maquillar un poco la realidad de la ciudad donde se protegen las zonas más concurridas y olvidarse de lo que pasa en los barrios donde muchas veces las balaceras, la sangre y los robos es moneda corriente.

Pero la violencia y las balas no son solo la preocupación de los rosarinos sino también el robo de vehículos y de elementos de vehículos, como por ejemplo un usuario de Twitter comparte sobre como fue su sábado, el mismo dia de las balaceras en la ciudad, donde salió a comer con unos amigos y cuando volvió no tenía dos de las ruedas de su auto.

El intendente de la ciudad Pablo javkin y Lisandro Zeno, concejal del bloque progresista, el fin de semana publicaron imágenes de lo que es la calle recreativa nocturna, debajo de ambas publicaciones la gente respondía con la misma pregunta ¿Cuándo van a preocuparse por los barrios y las zonas de conflicto?.

Aunque la idea de la calles recreativas son una gran iniciativa, cómo podemos estar orgullosos de que mientras haya personas que puedan caminar por una calle recreativa en un lugar que supuestamente es seguro como el Parque Norte y todos los lugares que bordean el río, en el barrio 7 de septiembre o en barrio Industrial, las balaceras y los robos no descansan.

Mientras tanto, Perotti sostiene a Saín en el cargo, un tipo que da muestras de qué puede dar mucho más de sí en otro lugar y como ministro no ha estado a la altura de lo que exige la actualidad de la ciudad. El actual ministro sigue con su autoboicoteo constante y no le da respiro a Perotti. Le tapa los logros, con audios y frases que se viralizan. El gobernador cree fervientemente en su proyecto, en su plan de seguridad y avala la “lucha contra las mafias” que emprendió el ministro.

Sain puede desempeñar su trabajo para cambiar la policía provincial como cuando llevó a la legislatura provincial un proyecto para cambiar la estructura de la policía, al cual pude acceder y es muy ambicioso en su afán de cambiar una policía atrasada. Al parecer el gobernador no va echar a Saín, allí el intendente debería pensar en alguien que se precocupe solamente por la ciudad. Poner a alguien de Rosario que haya vivido y conozca la ciudad. ¿Por qué no podemos permitirnos delegarle la seguridad de la ciudad a una persona que se preocupe exclusivamente de los problemas de seguridad en Rosario? 

Pero no debemos caerle solo a Sain por los problemas de la seguridad, recordemos que el ex ministro Pullaro es responsable de la ola de violencia que vivimos y de la degradación de la policía de la ciudad y eso algunos medios no te lo van a recordar. Hoy hay muchos fiscales y policías denunciados por corrupción mientras Pullaro era el responsable directo. Rosario desde hace mucho tiempo que viene sangrando por las peleas de bandas narcos, robos violentos y muertes, pero mientras tanto tengamos fiscales inútiles, una justicia lenta e ineficiente y gente que no quiera cambiar, esto va a ser difícil de revertir.

Mientras escribo esto (Miercoles 17 de marzo) veo que Pablo Javkin y Marcelo Saín discuten por política en Twitter y seguramente cuando se terminen de pelear en algún barrio veamos noticias de una señora arrastrada por el piso para robarle la cartera o una casa que fue desvalijada en barrio echesortu. Dos personas que deberían estar trabajando en conjunto para mejorar la seguridad se están peleando por redes sociales. Así, cada día peor.

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