La extrema derecha se expande en Europa, ¿es un anuncio de lo que se viene en Latinoamerica?

[Por: Lautaro Quagliaro] Europa viene experimentando una proliferación de partidos y personajes ligados a un pensamiento conservador, anti inmigrantes y anti Unión Europea.

HUNGRIA

El gobierno de extrema derecha de FIDESZ, encabezado por el primer ministro Viktor Orbán y el presidente de la nación Janos Ader, llego al gobierno luego de incesantes advertencias sobre los males que conlleva la inmigración y el agravio que suponen para Hungría las medidas adoptadas por la Unión Europea relativas a esta materia, aunque en este país apenas quedan inmigrantes. El Gobierno no concede permisos de asilo, sus políticas agresivas y amenazantes contra este colectivo no le convierten en el país más propicio para buscar una puerta de entrada a Europa. Orbán continúa incendiando el debate político con discursos xenófobos, apuntando directamente a los socios occidentales de la UE como los responsables del deterioro de Europa hacia un continente multicultural que ha perdido su identidad, “Hungría, no es la suma de individuos, sino una única nación” sentenció.

Los ministros húngaros hablan abiertamente de “invasión musulmana”, del deseo de recuperar una Europa “blanca y católica” y de conspiración de las élites occidentales para destruir Hungría, sembrándola de extranjeros. El primer ministro húngaro fue más allá en su discurso antimigratorio con el lanzamiento de una campaña propagandística contra el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Junker. Hungría se llenó de carteles con una imagen de grandes dimensiones en la que podía verse a Juncker junto al magnate judío George Soros, que últimamente ha sido nombrado por diferentes manifestantes acusando al gobierno de Alberto Fernández de ser influenciado por este y de otro magnate como Bill Gates, para extender la cuarentena y limitar la libertad de los argentinos.

En todo el mundo la extrema derecha necesita un enemigo, real o imaginario, para seguir creciendo. El multimillonario George Soros es uno de ellos, junto con Bill Gates (cofundador de Microsoft) y el miedo de muchos de parecerse a países como Venezuela o Cuba. Todos estos miedos infundidos mediante fake news de parte de grandes medios y algunos publicaciones de internet que se encuentran en YouTube, Twitter o Facebook, con fuentes de dudosa credibilidad.  Hungría acusa a George Soros de inyectar millones de dólares a través de la Open Society Foundations a las ONG que se dedican a ayudar a los inmigrantes en sus procesos de asilo.

El primer ministro húngaro ha creado recientemente el mayor imperio mediático de Europa: la Fundación de la Prensa y los Medios de la Europa Central, que aglutina 476 medios de comunicación de ideología conservadora y que funcionan bajo la supervisión de organismos del Gobierno. No solo la concentración de voces está presente en la sociedad húngara sino que prolifero la HVIM, la mayor organización neonazi en Hungría, un ejemplo de sus acciones  es cuando sus miembros se manifiestan por las calles de Budapest, realizando el saludo fascista, para reclamar el retorno de los territorios perdidos durante la desintegración del Imperio Austrohúngaro. Gergely Dobay es su portavoz: tiene 31 años, estudia un doctorado y reconoce abiertamente que es contrario a la democracia. “El problema es que todos tenemos derecho al voto. No tiene sentido que un médico tenga los mismos derechos que un gitano”, argumenta. Dobay también salió a la calle el Día del Orgullo LGTB y atacó a unos jóvenes que portaban una bandera arcoíris.

POLONIA

En el año 2015  el PiS ganó por amplio margen las elecciones en Polonia lo que lo convirtió, junto con el gobierno húngaro, en el primer partido de extrema-derecha en Europa en llegar al poder sin necesidad de una coalición. Tras esta elección Andrzej Duda, un político joven y casi desconocido llegaba al gobierno.

Lech Kaczyński tenía la intención de comenzar su campaña electoral para la elección de ese año visitando un monumento dedicado a los partisanos polacos asesinados por los soviéticos durante la Segunda Guerra Mundial en la ciudad rusa de Smolensk. Ese día el aeropuerto ruso le había advertido no hacer el vuelo a causa de la nieve, pero Kaczyński, obsesionado con el impacto simbólico de lanzar desde allí su campaña, desoyó las advertencias y tomó un vuelo privado acompañado de casi toda la élite política polaca. Trágicamente, a causa de malas maniobras dificultadas por la nieve, el avión se estrelló y fallecieron sus 94 tripulantes. Esta tragedia no sólo puso a Jaroslaw Kaczyński al frente de la campaña presidencial en reemplazo de su hermano, sino que le sirvió para culpar del accidente a las autoridades rusas del gobierno de Vladimir Putin y al ex-presidente polaco Donald Tusk, representante del establishment liberal, fomentando los sentimientos anti-rusos, muy arraigados en la sociedad polaca.

La amplia popularidad del PiS se basa en buena medida en que fue el primer partido que intentó implementar políticas sociales en un país arrasado por reformas neoliberales desde la caída del comunismo y duramente golpeado por la crisis del 2008 (caída del sistema económico mundial). Estas medidas le permitieron reducir la desocupación, aumentar el salario mínimo, otorgar una cobertura social a amplias capas marginadas de la población y generar un crecimiento de la economía en los últimos años. Más allá de esta discusión, las políticas sociales del PiS están atravesadas de una visión autoritaria y conservadora de la sociedad. Polonia tiene una de las leyes anti-aborto más restrictivas de Europa y buena parte del sistema de seguridad social está moldeado sobre valores cristianos. Un ejemplo de esto es el popular y muy exitoso programa “Familia 500+”, que consiste en 120 euros para cada familia por mes por cada uno de sus hijos a partir del segundo hijo. Lo alarmante es que este programa excluye a madres solteras o que crían a sus hijos por afuera de la convivencia matrimonial. Esto expresa la visión del PiS que concibe a la familia bajo estrictos valores católicos. 

Desde el Estado se fomenta activamente la imagen de una Polonia eternamente víctima del nazismo y del comunismo, así como un enaltecimiento de las tradiciones católicas y del heroísmo nacional. Así, en el año 2018 se aprobó una ley que penaliza con tres años de cárcel el uso de expresiones que vinculen al país con los crímenes del holocausto judío. Las campañas contra la homosexualidad y el movimiento LGBT son un tema central en la agenda cultural del partido. En muchos parlamentos regionales se han aprobado resoluciones contra la denominada “homo-propaganda”. Incluso el año pasado, se llegó al delirio de aprobar una resolución que declaraba a una ciudad “zona libre de LGBT”. El elemento religioso es también fundamental en su postura anti-inmigratoria e islamofóbica. En 2015 Jaroslaw Kaczyński se refirió a los refugiados como “parásitos que portan enfermedades contra las que están inmunizados en sus países pero no en Europa” y rechazó la propuesta de la Unión Europea de acoger a 7000 refugiados sirios.

ITALIA

La Liga de Salvini, aglutina soberanía, liberalismo, antieuropeismo, neofascismo, europeísmo pragmático y moderación. Todo a la vez.

Más allá de la moderación pragmática de Salvini, lo cierto es que los contados guiños que hace a la extrema derecha son muy polémicos cuando los hace. Si se le fotografió con una ametralladora en mano, en otra ocasión llegó a publicar en la red social Facebook: “Tanti nemici, tanto onore” (Muchos enemigos, mucho honor), una conocida frase del dictador italiano Benito Mussolini. Como de la noche a la mañana un oscuro concejal en el Ayuntamiento de Milán, militante durante mucho tiempo de la Liga Norte, un partido separatista, se convirtió en la personalidad más poderosa del país. En sus manos, un partido que parecía una cosa antigua se ha transformado en el eje de la política italiana, y probablemente también de la europea.

Sus actos van de ofrecer su apoyo a un padre de familia que había disparado a un ladrón a proponer establecer una línea telefónica gratuita para denunciar actos de delincuencia cometidos por inmigrantes. Acudía con regularidad a todas las fiestas populares, y en poco tiempo, se convirtió en un invitado habitual en los canales de televisión locales. También se mostraba muy activo en los medios de comunicación auspiciados por la Liga.

En 2004 el dinamismo de Salvini terminó por catapultarlo hasta Bruselas, donde se convirtió en diputado del Parlamento Europeo bajo la marca de la Liga, después de haber cosechado la mayor parte de sus votos en los suburbios desfavorecidos de Milán. Renunció en 2006 a su escaño de europarlamentario para dirigir el grupo municipal de la Liga en el Ayuntamiento milanés, si bien volvió a un nuevo mandato europeo en 2009. En 2012 fue nombrado secretario general de la Liga Lombarda. Fue entonces cuando se impone como el candidato lógico para la sucesión de Maroni en la dirección de la Liga Norte. En febrero de 2014 Matteo Renzi, primer ministro en ese entonces, convoco un referéndum sobre reformas constitucionales. El conjunto de las fuerzas políticas se posicionaron en su contra y los votantes le infligieron una severa derrota. Entre los votantes jóvenes, aquellos a quienes dijo representar, el 80% se decantó por el “no”. Entre los ganadores de esa cita electoral está Salvini, quien hizo una vigorosa campaña contra el proyecto de reforma, lo que le otorgó un alcance nacional.

Para lograrlo, el líder de la Liga tuvo que realizar dos cambios fundamentales: una nueva estrategia electoral y una relación innovadora con el mundo digital. La Liga Norte, había identificado dos enemigos: Roma, corazón de la corrupción burocrática, y el Sur, tierra de “holgazanes y parásitos”. A principios de la década de 2010 se hizo evidente que esta estrategia había entrado en punto muerto. Convertido en secretario general, Salvini impuso entonces un nuevo rumbo: atacaría a Bruselas en vez de a Roma, y a los inmigrantes en lugar de a los habitantes del Sur. Al hacerlo, hablaría en nombre de todos los italianos, de toda la nación contra los opresores y los intrusos. Al abandonar el conflicto entre las dos Italias, la Liga ha podido aglutinar a agricultores, pescadores y empresarios, presentando a todos ellos como víctimas de una plaga de inmigrantes. Salvini comenzó por explotar la frustración con respecto a la Unión Europea,  “Debemos recuperar la soberanía económica que hemos perdido en la Unión Europea. Nos han tocado los huevos. Esto no es la Unión Europea, es la Unión Soviética, un gulag que queremos abandonar junto con todo aquel que esté dispuesto a hacerlo”. Fue entonces cuando hace su aparición Luca Morisi un experto en informática de 45 años que dirige la empresa Sistema Intranet, que no tiene empleados, pero sí un gran número de clientes institucionales. Ayudo a Salvini en un momento en que estaba muy familiarizado con Twitter, pero su presencia en Facebook seguía siendo irrelevante. Podríamos familiarizarlo con el asesor político que tenía el gobierno de Mauricio Macri con Jaime Duran Barba. Su nuevo asesor digital lo instó a cambiar de estrategia. Le explicó que Twitter es muy limitado y decidieron formar un equipo centrado en las redes sociales, que en poco tiempo pasó a ser uno de los departamentos más importantes de la Liga. Hay que publicar todos los días, a lo largo de todo el año, y comentar los acontecimientos de actualidad, la puntuación debe ser correcta, los textos sencillos, las llamadas a la acción recurrentes. Morisi también sugirió que se utilizara, en la medida de lo posible, el pronombre “nosotros” es más susceptible de hacer que los lectores se identifiquen. Además también hay que leer los comentarios, y en algunos casos responderlos, con el fin de sondear la opinión pública. La página de Facebook de Salvini funciona como un periódico, gracias en parte a un sistema de publicaciones creado internamente y conocido como “LA BESTIA”. El contenido se publica a horas fijas y luego es compartido por una multitud de cuentas diferentes; las reacciones son objeto de un seguimiento continuo. Morisi y sus colaboradores redactaban entre ochenta y noventa estados de Facebook por semana. El líder de la Liga se dirige a sus lectores contra el enemigo del día (“los clandestinos”, los magistrados corruptos, el Partido Demócrata, la Unión Europea…), luego publica cualquier fotografía donde aparece  pescando o abrazado a un trabajador, acompañada de un texto en contra de su enemigo del día.

Mientras la izquierda, se refugia en los símbolos del pasado, se divide y se pierde en disputas internas, Salvini se encuentra con los trabajadores ante sus fábricas, siempre en compañía de las cámaras de televisión. Mientras la izquierda administra su pequeño electorado multiplicando pactos y alianzas, el milanés exige medidas proteccionistas contra la competencia desleal de países que pisotean los derechos de los trabajadores. Como ministro del Interior, ha confiado a su mano derecha, el ministerio de la Familia, otro excelente foro para hacer declaraciones con fuerte impacto mediático

ESPAÑA

Vox es el exponente más claro del ascenso de la extrema derecha en España, comandado por Santiago Abascal, ha sido muy hábil a la hora de aglutinar algo que podríamos llamar “identidades en apuros” la identidad varón, la identidad varón divorciado, la identidad taurinos, la identidad policía o militar. Identidades que se auto perciben como en peligro por el discurso dominante. 

El impresionante aumento en el número de bancas parlamentarias obtenidas por Vox ha sido considerado como un fenómeno electoral allá por 2019  y según los expertos, tendrá una incidencia importante en las opciones de formación de gobierno futuras.

Antonio Elorza, profesor emérito de Ciencia Política de la Universidad Complutense de Madrid, en declaraciones para la BBC, considera que además de la situación en Cataluña hay otros factores que ayudaron al crecimiento de este partido de ultraderecha.

“Vox responde a algo que estaba allí: el racismo latente, la islamofobia latente, el anticatalanismo, la oposición radical a las autonomías. Tienen una concepción neofranquista (en alusión al gobierno de Francisco Franco) en lo profundo que conecta con una parte de la sociedad y que viene muy bien en un momento de posibilidad de crisis económica y sobre todo con una crisis del Estado, de apariencia irresoluble, como es la de Cataluña”. Jamás un partido tan explícitamente xenófobo, anti-feminista o anti-estado había logrado reunir tantos apoyos.

Vox responde a tres ejes principales para gobernar España, el nacionalismo que evoca un profundo orgullo en torno a la idea de una España unida. Una posición que va más allá del patriotismo y se enmarca en la nación española como primer vector de su discurso ideológico. Vox considera una prioridad básica la unidad de España, pero en términos más estrictos que otros partidos: aboga por el fin de la España descentralizada, anulando las comunidades autónomas. También exige recuperar para el Estado central todas las competencias en materia de Educación y Sanidad, ahora en posesión de los gobiernos regionales, anular sus sistemas judiciales, suprimir las policías autonómicas, y limitar “en todo lo posible la capacidad legislativa autonómica”. Se trata de algo inédito. Ningún partido de ámbito nacional había abogado por una abolición de facto del sistema autonómico. De forma paralela, Vox pondría en marcha medidas para promover y difundir una identidad nacional sin fisuras en torno a la idea de España.  Vox quiere eliminar la Ley de Memoria Histórica, por lo tanto, no considerar los símbolos franquistas como algo problemático, sino como parte del pasado de España y como forma de “homenajear” a “todos los que, desde perspectivas diferentes, lucharon por España”. En la misma línea, Vox establecería líneas muy duras en relación a las comunidades donde el nacionalismo periférico es más fuerte y nos referimos a Cataluña, País Vasco y Navarra.

Luego la inmigración es el elemento más afín al resto de partidos ultraderechistas que han triunfado en el continente europeo. Su líder parafraseó a Donald Trump declarando que, en materia migratoria, “los españoles, primero” Abascal opta por los mismos trucos retóricos cuando dice que la inmigración “ataca nuestras fronteras” y “no viene a España a engrandecerla, sino a recibir prebendas que muchos españoles no tienen”.

En temas de cultura social están enrocados en la defensa de la familia tradicional y el ataque frontal a fuerzas culturales que confrontan su discurso como el feminismo, Identificando a este como un enemigo natural de su proyecto político. Pese a que no se ha manifestado en favor de abolir el matrimonio homosexual, y ha atado sus posiciones en materia de familia y derechos reproductivos a la preservación de una “identidad cristiana de Europa”, una línea de pensamiento afín a los partidos extremistas del continente y muy identificable a la tradición conservadora y católica de la derecha española.

FRANCIA

Marine Le Pen es la cara más visible de la ultraderecha francesa que tiene la difícil tarea de  sacar adelante el partido que heredó de su padre, La Agrupación Nacional, un movimiento que no ha dejado de ascender electoralmente hasta el punto de llegar a ser el partido más votado de Francia, también logro una gran y rápida adhesión al partido, a pesar de las acusaciones de financiación ilegal de su movimiento por los que ya ha sido sancionada en el Parlamento Europeo.

Marine Le Pen le puso un rostro femenino y sereno a la ultraderecha en Francia, ya que, su padre ha sido blanco de críticas por sus expresiones como “las cámaras de gas nazis eran sólo detalles en la historia”. Por esto, trata de despegarse de él hasta el punto de haber echado a su padre en 2015  del partido que el mismo había creado, igualmente sigue siendo presidente de honor. Ha tenido varias expresiones que, aunque ella no quiera, la acercan más a su padre como la que pronuncio en 2010 “”Hace unos 15 años fue el velo; luego vino el burka, y ahora, las oraciones de los musulmanes en la calle”. Después equiparó, esas oraciones en la calle con la ocupación nazi durante la II Guerra Mundial en Francia. “No se hace con blindados, ni con soldados, pero es también una ocupación”.

Promete  sacar a Francia del euro, cerrar las fronteras y acabar con el derecho a la nacionalidad francesa por el hecho de haber nacido en Francia, “La nacionalidad se hereda o se merece”, repite siempre que puede.

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