Estados unidos se acerca a las elecciones presidenciales: Dos modelos antagónicos, globalismo y estados claves

Donald Trump y Joe Biden buscan llegar a la Casa Blanca, pero antes deben conquistar estados claves en un pais donde el sistema electoral va a contramano del mundo.

[Lautaro Quagliaro]

El día de las elecciones en los Estados Unidos, según lo establece la ley, es siempre el primer martes después del primer lunes de noviembre. Este año es el 3 de noviembre. Mucha gente en EE.UU. vota antes o por correo, y se espera que este año lo haga más que nunca debido a la pandemia de covid-19.  Toda persona que vote en un estado de EE.UU. puede votar por el presidente. Pero las opciones serán diferentes según el estado. Biden y Trump estarán en cada boleta, pero habrá otras opciones de partidos más pequeños que varían según las reglas de cada estado.

¿Cómo se elige al presidente de Estados Unidos?

Estado Unidos divide en 538 a los integrantes del Colegio Electoral, donde se reúnen el las respectivas capitales de sus estados cada cuatro años tras la elección para designar al ganador. Para ganar, un candidato presidencial debe obtener la mayoría absoluta de los votos del Colegio: 270. Este sistema, originado en la Constitución de 1787, establece una elección presidencial indirecta en una sola ronda. En criollo, todo el pais se divide en 538 zonas donde el que mas zonas obtenga, gana. Aunque tenga menos votos en total que el otro.

La Constitución otorga a cada estado la facultad de decidir cómo computa los votos. Salvo en Nebraska y Maine, el candidato que obtiene más votos se lleva, en teoría, todos los electores de ese estado en el Colegio.

El sistema electoral permite que un candidato resulte elegido presidente con la mayoría de los votos electorales, aunque no gane en el voto popular. En la historia de EE.UU., cinco presidentes han ganado las elecciones sin mayoría popular: Bejamin Harrison, Rutherford Hayes, John Q. Adams, George W. Bush y Donald Trump.

La mayor parte de los estados otorgan todos los compromisarios al candidato más votado y no los reparten de forma proporcional, la elección del voto popular no tiene por qué coincidir con el candidato vencedor. Esto ocurrió, por ejemplo, en las elecciones de 2016, en que Donald Trump ganó el voto electoral y fue elegido presidente pese a recibir menos votos que su adversaria, Hillary Clinton. No obstante, cabe destacar que este sistema de votación se remonta al siglo XVIII, momento en que los estados querían preservar su independencia y su poder dentro de la federación, por lo que optaron por un sistema que no perjudicase tanto a los estados pequeños.

Para poder interiorizarse más en el tema, recomiendo el documental, “El poder del voto, en pocas palabras”, por la plataforma Netflix.

Que se espera de cada candidato.

Trump se opone a la globalización y el retorno a una política nacionalista estadounidense. Eso significa que se debilitarán las estructuras internacionales y se reforzará la defensa nacional. Como resultado, esto puede conducir al establecimiento de la multipolaridad fáctica con el liderazgo estadounidense asegurado. En su primer mandato, Trump dudaba entre este nuevo nacionalismo estadounidense. Eso conduciría a que el paso a una estructura mundial multipolar se haga cada vez más poderoso a pesar de las posibles intervenciones de Estados Unidos en los conflictos regionales.

Joe Biden es bastante opuesto a Trump en esta importante línea de la política internacional. Es un liberal clásico en las relaciones internacionales, un liberal convencido y globalista. Entonces, si es elegido presidente de EE.UU., intentará desmantelar totalmente la política de Trump y volver a la estrategia de Clinton-Bush-Obama, es decir, promover la agenda universalista, imponer los derechos humanos, el liberalismo, la agenda LGBT, etc. Biden hará esfuerzos para restablecer el marco globalista, reforzando la asociación entre la OTAN y Estados Unidos y Europa, recurriendo a “intervenciones humanitarias”, etc. Podemos imaginarnos fácilmente la política exterior de Biden si ponemos entre corchetes los 4 años del nacionalismo de Trump y reanudamos el rumbo de Obama. Seguro que Biden destruirá todos los signos y símbolos de la época de Trump. El Muro con México será destruido y todos los nombrados por la administración de Trump serán despedidos y pueden ser procesados. A los ojos de los demócratas y globalistas Trump es una especie de criminal ideológico, “fascista” y su nacionalismo es totalmente inaceptable.

Vemos dos campos ideológicos con una comprensión divergente de los valores y objetivos más esenciales. Trump encarna el nacionalismo, el realismo y, en consecuencia, la multipolaridad. Biden encarna el internacionalismo, el liberalismo, el globalismo y la unipolaridad centrada en Occidente disfrazada de pretendida “preocupación por el bien, la democracia, el progreso y la paz para toda la humanidad”, pero de hecho aboga por la continuación de la hegemonía capitalista occidental.

Aquí vemos ya la principal diferencia entre candidatos. Trump, en su realismo y nacionalismo, elige claramente a Rusia como jugador neutral y a China como principal competidor y “enemigo”. Pero por “enemigo” en el caso de Trump deberíamos entender “enemigo relativo”.Biden elige a Rusia como principal enemigo y China como una preocupación neutral o secundaria.

¿Cuáles son los 9 estados clave de las elecciones de EEUU 2020?

Estados como Massachusetts y Vermont votan de forma casi inamovible al candidato demócrata, mientras que otros, como Wyoming y Alabama, al republicano. Sin embargo, los estados que fluctúan entre un partido y otro y la diferencia entre candidatos apenas supera el par de puntos porcentuales son los que en última instancia deciden quién gana la elección.  Trump es claro favorito en 22 estados, y en cambio, Biden se espera que gane con cierta comodidad en 20 estados y en Washington DC.

Cuales son los estados claves para las elecciones en EE.UU.

Con sus 55 electores, Florida es considerada por los estadounidenses como la joya de la corona electoral. La cantidad de votos que salen de este estado suele decantar la balanza hacia uno de los candidatos para llegar a conseguir los 270 apoyos necesarios para la victoria. 

Con sus 15 electores, Carolina del Norte es uno de los estados más cruciales en la carrera hacia la Casa Blanca. Por ahora, las encuestas vaticinan una victoria demócrata por un 48% de los votos.

Los 11 electores del estado de Arizona son todavía una de las grandes incógnitas en la carrera presidencial. Actualmente, en Arizona las encuestas dan la victoria a Biden por tan solo un 2% más de votos con un estimado del 48%. 

En las últimas elecciones Ohio dio la victoria al candidato republicano. Según las últimas encuestas, en este estado de 18 electores Trump tendría un 48% de los votos frente al 47% que se prevé que consiga Biden. 

En Georgia, las encuestas dan un claro empate entre candidatos en cuanto a intención de voto.

A pesar de tener solo 6 electores, el resultado electoral del estado de Iowa es una de las grandes incógnitas de estas elecciones. Hasta la última cita electoral, había sido un territorio marcadamente demócrata, pero las encuestas actuales dan a trump la victoria con el 49% de los votos. Los agricultores de Iowa han sentido profundamente los efectos de las políticas comerciales de Trump y los pagos de asistencia agrícola de su administración.

Pennsylvania es el estado con más votos en juego para los demócratas. El estado natal de Joe Biden se convirtió al rojo en 2016 tras una tendencia demócrata en comicios anteriores. 

Wisconsin fue uno de los tres estados clave que en 2016 dieron la victoria al candidato republicano, Donald Trump. Desde las encuestas de verano, Biden aventaja a Trump en este pequeño feudo por 7 puntos porcentuales. 

Los 16 electores del estado de Michigan serán cruciales para decidir la victoria de cualquiera de los candidatos.

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